Test de velocidad Guías
Actualizado el 23 de septiembre de 2026
Los resultados de un test de velocidad están llenos de términos técnicos. Esto es lo que significa cada uno, en lenguaje sencillo, y por qué importa en tu día a día.
La unidad de las velocidades de internet. Es lo que anuncia tu operador y lo que muestra el test.
La unidad de las descargas en tu navegador. Un byte son 8 bits, así que:
| Velocidad anunciada | Velocidad de descarga |
|---|---|
| 8 Mbps | unos 1 MB/s |
| 100 Mbps | unos 12,5 MB/s |
| 500 Mbps | unos 62,5 MB/s |
| 1 Gbps | unos 125 MB/s |
Es la primera fuente de confusión: un archivo que baja a 12 MB/s en una línea de 100 Mbps no es un problema, es lo mismo expresado de otra manera.
1 Gbps = 1.000 Mbps.
Lo que recibes: páginas web, vídeos, descargas, actualizaciones. Es la cifra que más destacan los operadores.
Lo que envías: tu imagen en videollamada, el envío de fotos, una copia de seguridad en la nube, una pantalla compartida. En muchas ofertas de cable y cobre es mucho menor que la bajada.
La latencia es el tiempo que tarda un dato en ir y volver hasta un servidor. El ping es el nombre corriente de esa medida. Se cuenta en milisegundos: cuanto más baja, más rápido reacciona la conexión.
La variación de la latencia de un paquete a otro. Una latencia media correcta pero muy irregular da una videollamada entrecortada o un juego con tirones.
La parte de los datos que no llega y hay que reenviar. Por encima del 1 % de forma habitual, las llamadas se cortan y los juegos se vuelven difíciles.
El ida y vuelta más corto observado durante el test. Es el valor que Volt usa para el ping, porque representa la latencia del enlace sin los frenazos puntuales.
La fibra transporta luz. FTTH significa fibra hasta la vivienda: la mejor configuración. FTTB llega al edificio y FTTC al armario de la calle, y el último tramo va por cobre o cable coaxial, con el rendimiento de ese tramo.
Internet por la línea telefónica de cobre. La velocidad baja con la longitud de la línea hasta la central.
Internet por la red de televisión por cable. Bajada alta, subida más limitada, ancho de banda compartido con los vecinos.
Las generaciones del Wi-Fi. Cada una aumenta la velocidad teórica y la capacidad de gestionar varios aparatos. El Wi-Fi nunca mejora la línea: solo puede limitarla.
Las frecuencias del Wi-Fi. La de 2,4 GHz llega más lejos y atraviesa mejor los muros, pero está saturada y es más lenta. La de 5 GHz es más rápida a corta distancia.
El atasco en las colas del router cuando algo satura la subida. La latencia se dispara mientras la velocidad parece buena.
La capacidad máxima teórica del enlace. La velocidad es lo que obtienes de verdad.
Un ajuste del router que da prioridad a ciertos aparatos o usos, por ejemplo la consola, cuando la línea está cargada.
El operador anuncia un máximo, «hasta». La velocidad real depende de tu instalación, tu equipo y la hora. Siempre hay diferencia; lo que importa es cuánta.
Porque son unidades distintas: un byte son 8 bits. 100 Mbps equivalen a unos 12,5 MB/s, así que tu línea funciona con normalidad.
El ancho de banda es la capacidad máxima teórica del enlace; la velocidad es lo que pasa realmente en un momento dado, con los límites de la ruta de red y de tu instalación.
Depende del uso. Para jugar y para videollamadas, la latencia y su estabilidad importan más. Para descargar o ver en 4K, manda la velocidad.